“Buen día, comunidad de Tikamaya, desde Médicos Sin Fronteras y la Secretaría de Salud les invitamos a participar en la campaña de vacunación que llevaremos a cabo en su comunidad. Andamos vacunando a niñas y niños menores de cinco años”, repite Wendy, educadora comunitaria de MSF, a través de un megáfono mientras camina por las amplias calles de tierra y lodo.

La comunidad de Tikamaya fue una de las 17 comunidades visitadas por las brigadas de vacunación de Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Secretaría de Salud (SESAL) a finales de 2025. Vulnerable a las lluvias y acceso limitado a los servicios de salud, se encuentra a 40 minutos de San Pedro Sula, uno de los municipios más poblados en Honduras con un estimado de 1,260,000 habitantes en 2025, de los cuales se estima que 62 mil son menores de 5 años.
En el último año, esta Secretaría reportó que la cobertura de vacunación en esta población estuvo por debajo de los niveles seguros de inmunidad colectiva. Las infancias, por ejemplo, han estado expuestas a brotes de enfermedades prevenibles mediante la vacunación. De hecho, hubo reportes de muerte por tos ferina en menores de 5 años, casos de varicela, tétano neonatal y sospechas por sarampión.
“En ese momento la SESAL y la Región Sanitaria Metropolitana de Salud de San Pedro Sula, tenían una alerta por sarampión y acababan de terminar su jornada de vacunación nacional, donde solo llegaron hasta un 32% y les preocupaba que sí llegara a haber un caso confirmado de sarampión, no iban a poder cubrir el resto de la población si esto se salía de control. Realmente necesitaban un apoyo porque sus niveles están muy bajos y por lo menos debe de haber un 95% de cobertura para decir que el país, las infancias, puedan estar seguras en San Pedro Sula porque la alerta continúa”, explicó Karla Asencio, gestora de actividades de vacunación de MSF en San Pedro Sula.

Esta primera fase realizada entre noviembre y diciembre, un equipo de MSF conformado por 41 personas entre enfermeras, auxiliares de enfermería, educadores comunitarios y motoristas; trabajaron en conjunto con la SESAL en una jornada de vacunación en esta y otras 16 comunidades identificadas por las autoridades sanitarias para ser intervenidas.
Cifras alcanzadas en primera fase
Durante la primera fase, los equipos experimentaron resistencia, rechazo y miedo por parte de las personas durante la promoción de las vacunas, especialmente para la aplicación de estas a niñas y niños.
“Hay mucha desinformación, muchos mitos que se han estado pasando y aumentaron después de la pandemia de COVID-19, y que a raíz de eso las mamás ya no quieren vacunar a los niños por miedo de que se compliquen o porque no están seguras si realmente estamos aplicando las vacunas que decimos”.
– Karla Asencio, gestora de actividades de vacunación de MSF en San Pedro Sula.

En esta primera parte de vacunaciones se encontraron a 1,692 niñas y niños, de los cuales 481 (28%) tenían su esquema completo. Se logró inmunizar a 669 niñas y niños, lo que equivale al 68% de cobertura en las infancias encontradas, incluyendo 86 niños con esquemas tardíos, esto destaca la importancia de seguir fortaleciendo la estrategia para la cobertura de vacunación. En la visita casa a casa, se encontraron 175 niñas y niños que estaban solos en casa o al cuidado de adolescentes, esto representó un 10%. Y hubo un total de 367 (22%) rechazos a la vacunación.
Para entender el rechazo de la vacuna, MSF trabajó en una encuesta para conocer los motivos. Como medida de mitigación, para la segunda fase de vacunación que empezó en finales de enero 2026, se conformó un equipo de promoción de salud de MSF que, durante días previos a la llegada de las brigadas, realizaran jornadas de educación y sensibilización en la comunidad con líderes y lideresas comunitarias, patronatos y demás para tener una mejor recepción de las vacunas.
“La primera fase fue bastante difícil porque sí vimos mucho rechazo y nos daba mucha tristeza ver que los niños no eran vacunados y que a pesar de que intentábamos explicar, la gente estaba muy renuente. Pero en esta segunda fase que hemos estado en la comunidad, hemos visto un cambio, estamos observando que realmente hacer estos talleres o estas charlas educativas y de sensibilización nos está ayudando porque la gente ya nos está esperando, ya saben de las vacunas, las aceptan”, agrega Asencio.

Además de la aplicación de las vacunas, los equipos también realizaron otras actividades como suplementación con vitamina A y administración de desparasitantes a niñas y niños de entre 2 y 5 años. De igual manera, se realizó el monitoreo del estado nutricional de las infancias, encontrando casos de desnutrición aguda y moderada los cuales fueron referidos al centro de salud correspondiente. Además, se alcanzaron a más de 2,106 personas adolescentes y adultas a las que se les aplicó las vacunas contra la Influenza y el refuerzo de sarampión.
“Médicos Sin Fronteras continúa su compromiso en cerrar las brechas de vacunación en infancias, adolescencias y adultos en cooperación con autoridades y actores clave en el municipio de San Pedro Sula para procurar aproximar el acceso de estos servicios de salud. La vacunación es una de las vías más importantes y esenciales para evitar brotes epidémicos en la región, el rechazo es una barrera que solamente puede ser resuelta a través de la inclusión de las comunidades en el proceso”, finalizó Asencio.