En MSF hemos estado realizando actividades de control de vectores que nos han ayudado a reducir el número de pacientes con malaria en el campo Nduta.
La malaria ha sido uno de los mayores desafíos para los 90,000 refugiados burundeses que viven en el campo de refugiados de Nduta, Tanzania. Por ello, en MSF hemos estado realizando actividades de control de vectores que nos han ayudado a reducir el número de pacientes con malaria en el campo Nduta hasta en un 50% en los últimos dos años.