Médicos Sin Fronteras trabajamos en más de 70 países, cada uno con sus propias características.
Sin embargo, nuestros proyectos generalmente se originan de acuerdo a un conjunto de prácticas establecidas y diseñadas para asegurar que nuestros recursos y experiencia se usen de la mejor manera posible.
Cuando surge una crisis en alguna parte del mundo, actuamos con rapidez para evaluar las necesidades, movilizando al personal de Médicos Sin Fronteras que ya se encuentra en la zona o enviando un equipo de emergencia. En realidad, estos dos grupos a menudo trabajan en estrecha colaboración y podemos comenzar a atender a las personas incluso al mismo tiempo que desarrollamos un plan completo de respuesta.
En Haití, por ejemplo, nuestro personal que ya trabajaba en el país trató a la primera víctima del terremoto de 2010 en los primeros cinco minutos tras el desastre natural, incluso antes de que el equipo de emergencia se desplegara. Esto se debe a que contamos con suministros de emergencia listos en todo momento (kits quirúrgicos, kits de hospitales inflables y kits de tratamiento del cólera) y con fondos de reserva para responder a emergencias.
Esto significa que no necesitamos esperar a que los donantes institucionales liberen fondos o a que surja una crisis para captar la atención del público: podemos actuar donde y cuando la necesidad sea mayor.
Evaluaciones y exploratorias
- Equipos de MSF que ya trabajan con las personas afectadas
- Gobiernos locales
- La comunidad internacional
- Las organizaciones humanitarias como el Departamento de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (UNDHA)
- ONG locales y nacionales
- Informes de prensa o información en redes sociales
Los equipos de emergencia de Médicos Sin Fronteras
Los equipos de emergencia son un grupo de personas con amplia experiencia en el terreno en áreas clave, tales como la atención médica, la logística, respuesta a crisis (incluyendo conflictos y desastres naturales) y la coordinación.
Están disponibles todos los días del año y pueden desplegarse dentro de las primeras horas posteriores a una emergencia. A menudo son responsables de la evaluación inicial y pueden permanecer durante meses para proporcionar la primera atención mientras se pone en marcha un proyecto a más largo plazo.
Propuesta
Inicio de un proyecto
Gracias a los protocolos establecidos y a los kits especializados que ya están en nuestros centros logísticos, de modo que todo esté disponible para que el equipo de respuesta comience a trabajar tan pronto lleguen.
El equipo en el terreno
Supervisan el proyecto y actúan como enlace entre MSF, las autoridades locales, contra partes y otras organizaciones no gubernamentales (ONGs). Informan regularmente a los Departamentos de Operaciones en sus oficinas centrales.
Financiación de un proyecto
Ejecución de un proyecto
¿Cómo y cuándo cierra Médicos Sin Fronteras un proyecto?
A menudo llega el momento en que los servicios que Médicos Sin Fronteras brinda ya no son necesarios, cuando, por ejemplo, una epidemia o un conflicto ha disminuido, o cuando las organizaciones locales son capaces de hacerse cargo de las operaciones.
No existe una fórmula rígida y específica para cuando esto ocurre; ni siempre es una decisión fácil. Se trata de un proceso muy complejo que depende del proyecto específico, del contexto inmediato, de las capacidades que existen en el terreno y de la evaluación del personal en el terreno y en nuestras sede.
En 2009, por ejemplo, MSF entregamos nuestros programas de VIH / SIDA en Camboya a actores locales. En 2012, se traspasó el proyecto de atención a víctimas de violencia sexual en Guatemala, y cerramos nuestro hospital Bon Marche en la ciudad de Bunia, en la República Democrática del Congo, porque se determinó que la situación en el área inmediata había mejorado y que las necesidades de emergencia eran mayores en otros lugares.
En cada caso, Médicos Sin Fronteras hacemos lo mejor que puede para garantizar la continuidad de la atención de alta calidad. Y en muchos proyectos de MSF se hace hincapié en la capacitación de los empleados locales con la esperanza de ayudar a desarrollar habilidades más amplias en una sociedad determinada, que puedan emplearse para brindar la atención necesaria después de que MSF hayamos traspasado o entregado nuestros programas.