Principales resultados:
- 1.134.400 consultas ambulatorias, incluidas 217.200 de niños y niñas menores de 5 años
- 39.000 consultas individuales de salud mental
- 35.200 vacunaciones rutinarias
- 33.500 pacientes hospitalizados
- 29.800 familias recibieron artículos de primera necesidad
- 16.300 partos asistidos, incluidas 3.500 cesáreas
- 8.890 intervenciones quirúrgicas
Tras la caída del Gobierno sirio en diciembre de 2024, Médicos Sin Fronteras pudimos por fin entrar en Damasco y brindar la tan necesaria atención médica por primera vez en más de una década.

A pesar de los numerosos intentos de los últimos 10 años, nuestros equipos no habían podido entrar en la capital. En diciembre de 2024, consiguieron acceder a la ciudad y a los alrededores, como el este de Guta, que había soportado un brutal asedio durante más de 5 años, para evaluar las necesidades médicas y entregar suministros médicos esenciales.
Además, enviamos equipos a Alepo, Hama, Dara, Deir ez Zor y otras provincias para entregar suministros médicos a hospitales, centros sanitarios y campamentos en coordinación con las autoridades sanitarias.
El pueblo sirio soportó casi 14 años de guerra. Aunque la evolución política introdujo cambios significativos en el país a finales de 2024, la situación humanitaria seguía siendo desesperada. Desde el comienzo de la guerra, más de 14 millones de personas han sido desplazadas y 16,7 millones necesitan ayuda humanitaria. Muchas siguen viviendo en condiciones precarias, con escaso o ningún acceso a servicios básicos y atención médica.
Para muchas, la búsqueda constante de agua potable, alimentos, combustible, electricidad y calefacción se ha convertido en una parte cotidiana de sus vidas. Estos problemas se ven agravados por el hundimiento de la economía del país y los drásticos recortes de la ayuda económica internacional. El sector sanitario sufre una grave escasez de fondos y la probabilidad de que se produzcan brotes de enfermedades y un mayor deterioro de la salud pública sigue siendo alta.

Noroeste de Siria
La infrafinanciación y los conflictos crónicos han erosionado el sistema sanitario del noroeste del país. Hay una gran escasez de atención médica y los hospitales y otros centros sanitarios se ven obligados a cerrar o reducir sus servicios. A lo largo del año, millones de personas siguieron viviendo en campamentos de desplazados en esta región1, en condiciones de hacinamiento y calamitosas, con escaso acceso a servicios básicos, incluida la atención médica.
En 2024, nuestros equipos brindaron apoyo a 6 hospitales mediante la prestación de diversos servicios médicos, como atención materna y pediátrica, vacunaciones, cirugía, apoyo en salud mental y tratamiento de enfermedades crónicas como presión arterial alta, diabetes y afecciones cutáneas. También seguimos dirigiendo nuestro centro sanitario de quemados, donde nuestro enfoque multidisciplinar abarca cirugía, servicios de salud mental, fisioterapia y cuidados paliativos.
Además, gestionamos o apoyamos 12 centros de atención médica general, donde priorizamos la salud sexual y reproductiva y la promoción de la salud de la comunidad, mientras que nuestras clínicas móviles prestaron servicios médicos esenciales a personas desplazadas de toda la región.

Noreste de Siria
Las comunidades del noreste de Siria, incluidas las personas refugiadas y desplazadas internamente, enfrentan retos a diario para acceder a atención médica y agua limpia. Esta situación se vio agravada por el fracaso de la economía y la destrucción de infraestructuras civiles clave, como las redes de agua, electricidad y petróleo, a causa de los ataques aéreos de 2024.
A lo largo del año, MSF brindamos apoyo a clínicas de atención médica general proporcionando tratamiento a personas con enfermedades no infecciosas, así como consultas de salud mental y apoyo psicológico, mediante nuestros proyectos en Al Hol, Hasaka y Raqa. Nuestros equipos también dirigieron centros de alimentación terapéutica para pacientes hospitalizados y ambulatorios, y brindaron apoyo a una sala de urgencias en Raqa.
En el campamento de Al Hol, donde unas 40.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, permanecen privadas de su libertad indefinida y arbitrariamente, MSF dirigimos una clínica móvil y un centro sanitario para prestar servicios sanitarios básicos, tratamiento de enfermedades no infecciosas, servicios de salud sexual y reproductiva y atención domiciliaria a pacientes confinados en sus casas. También dirigimos una planta de tratamiento de agua para abastecer a la población con agua potable.
A fines de noviembre, en respuesta a las nuevas oleadas de personas desplazadas, los equipos de MSF empezaron a distribuir suministros esenciales, como kits de higiene, pañales, mantas, almohadas, colchones y chaquetas de abrigo, en 87 refugios de emergencia de Tabqa, Raqa y Hasaka. También mejoramos el acceso a agua potable, incluso mediante el transporte de agua en camiones cisterna, y el saneamiento, limpiando las letrinas de los refugios improvisados.
Nº de profesionales * de MSF en 2023: 858 | Gastamos 35,8 millones de € | MSF trabajamos por primera vez en Siria en 2009
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo.