Vida en el terreno
Al ser Personal Móvil Internacional (Internacional Movile Staff) o IMS de Médicos Sin Fronteras estarás trabajando en los diferentes proyectos de la organización alrededor del mundo.
En MSF llamamos trabajo en terreno al trabajo en los proyectos que atienden directamente a personas en contextos de conflicto, epidemias, catástrofes o exclusión médica, que se diferencia del trabajo en las oficinas de representación alrededor del mundo donde se encuentran los sistemas que dan soporte a los proyectos como nuestros departamentos de comunicación, recaudación de fondos y administración.
Cuando hablamos de vida en terreno nos referimos a las características de la experiencia que tienen las y los IMS al trabajar en un proyecto de MSF, como las condiciones de trabajo, seguridad, vida, manejo de estrés, familia y vida privada, y los choques culturales que vivirás. Debes considerar todos estos aspectos al momento de tomar la decisión de aplicar para los proyectos de MSF en el terreno.
A continuación, te explicamos que puedes esperar al trabajar como IMS.
Condiciones de trabajo
Después del proceso de selección y una vez que recibes la validación como IMS, te vuelves parte de nuestro pool internacional. Cuando a nivel terreno existe la necesidad de tener a una persona con un perfil como el tuyo, te contactaremos y ofreceremos una misión; si la aceptas, firmarás un contrato de trabajo internacional por el tiempo que dure tu misión.
¿Qué incluye el contrato internacional como IMS?
- Cobertura médica y hospitalaria, incapacidad temporal y seguro de vida.
- Servicio de evacuación médica en caso ser necesario.
- Salario: La remuneración se calcula en función de la experiencia y el nivel de responsabilidad de la persona.
- Los gastos de estancia en el terreno están cubiertos: vivienda, servicios básicos, aseo y lavado.
- Otros gastos como transporte, visas, traslado al país de destino y desplazamientos en el terreno también serán cubiertos por MSF.
Considera que mientras no estés en misión no estarás bajo contrato con MSF.
Seguridad
En Médicos Sin Fronteras atendemos a personas vulnerables en contextos de conflictos, epidemias, catástrofes o exclusión de atención médica; esto implica que en ciertos proyectos existe un riesgo o peligro inherente.
Nos tomamos muy en serio la seguridad de nuestro personal, y es por eso que cada proyecto cuenta con reglas y planes específicos de seguridad que contienen, de forma detallada, las estrategias, medidas y responsabilidades específicas en esta materia. Estos protocolos toman en cuenta la naturaleza del riesgo que enfrenta nuestro personal en el terreno y proporcionan los procedimientos que se deben seguir al confrontar diversas amenazas a la seguridad.
Es importante que consideres que, al trabajar en MSF, representas a la organización 24 horas al día y 7 días a la semana. Por lo tanto, tus palabras y acciones tendrán un impacto sobre tu seguridad y la de tu equipo. En última instancia, tu comportamiento y actitud son la mejor protección, y en este aspecto esta responsabilidad siempre está contigo.
En ciertos casos, las reglas de seguridad de MSF pueden restringir los movimientos del personal. Por ejemplo, es posible que existan reglas establecidas respecto a la interacción con la población local fuera del horario de trabajo, que exista un toque de queda que no te permita abandonar un campamento de MSF a determinadas horas o que existan zonas de la región a las que no puedas ir.
Es importante tomar en cuenta que en muchas regiones donde trabaja MSF no podrás ir de visita sin acompañantes o incluso estarán restringidas las oportunidades de conocer algunas zonas.
Condiciones de vida
Trabajar con MSF implica acostumbrarse a nuevos tipos de comida, de hospedaje, a nuevos ritmos de vida, a otro idioma y a nuevos colegas. El espacio privado y el tiempo libre pueden ser muy esporádicos. Es muy probable que tengas que compartir el baño o la recámara con alguien más, y no podemos garantizar que podrás practicar tu deporte favorito.
Muchas veces los proyectos de MSF están situados en ubicaciones remotas o extremas, puedes encontrar condiciones ambientales extremas (frío o calor), enfrentarte a insectos, no tener conexión a internet e incluso lugares sin electricidad continua.
Trabajar como IMS implica estar lejos de tus familiares y amistades durante varios meses, en lugares donde los medios de comunicación no son siempre accesibles. Es fundamental que estés preparado para vivir bajo estas condiciones.
Estrés
Los proyectos de Médicos Sin Fronteras están ubicados en áreas de desastre, conflicto o cerca de ellas. El entorno es con frecuencia caótico, cambiante y volátil.
En estos contextos, las dinámicas de trabajo pueden causar tensiones dentro del equipo y también pueden existir relaciones difíciles con otros actores en el terreno, como las autoridades locales, grupos o comunidades. También debemos tomar en cuenta que en este tipo de contextos los proyectos tienen cambios frecuentes, ya que se deben adaptar a cambios no planeados. Para ser IMS se requiere gran flexibilidad conductual e inteligencia emocional.
Nuestra prioridad principal es brindar atención de calidad a las personas vulnerables, por lo que en estos contextos la carga de trabajo de un IMS es grande.
También pueden sumar al estrés, situaciones personales como los problemas de salud, el hecho de estar lejos de familiares y amigos, el sentimiento de inseguridad, las condiciones generales de vida o incluso la dieta diferente.
Por todo esto, las y loss IMS deben ser capaces de sobrellevar un entorno difícil e impredecible y trabajar bajo presión.
Familia y vida privada
Trabajar como IMS, significa viajar a trabajar a diferentes lugares del mundo y por periodos de entre 6 y 12 meses, dejando atrás a tus familiares y amistades.
Trabajar en el extranjero puede ser muy emocionante, pero también deja huellas. Regresar de una misión y readaptarse a la vida en tu lugar de origen puede ser difícil.
Choque cultural
Trabajar en una cultura diferente y con personas de diferentes culturas puede conllevar muchos malentendidos. Las personas pueden tener una definición diferente de puntualidad, responsabilidad o un sentido diferente de la privacidad.
La inteligencia cultural implica respetar y entender que las personas de diferentes culturas piensan y actúan de manera diferente a ti y que es necesario adaptarse al contexto. Esta competencia es esencial para un IMS.
Los temas a los que hacemos referencia en esta sección tienen el propósito de recordarte el gran paso que tomas al trabajar como IMS en Médicos Sin Fronteras y los problemas que potencialmente enfrentarás. Es importante que tengas esto en mente, pero no olvides que existen miles de personas que lo han hecho antes que tú, y que han encontrado su misión con MSF demandante, pero al mismo tiempo gratificante. Para muchas de las personas que formamos parte de la organización, trabajar con Médicos Sin Fronteras ha sido un momento trascendente en nuestras vidas.
Trabajar para MSF es más que solo un trabajo, es una vocación, es ser parte del cambio que quieres ver en el mundo, ayudando a poblaciones vulnerables. Es salir de tu zona de confort para retarte con un propósito. Es levantarte cada mañana sintiendo que tu trabajo aporta más allá de solo a tu sobrevivencia. Para muchas de las personas que trabajamos para MSF, ha significado un crecimiento personal y profesional incalculable. Tu presencia lleva un mensaje importante a las personas con las que estarás trabajando: “Ustedes no han sido olvidadas”.